martes 25 de octubre de 2011

20 años después: Achtung Baby

Pocas cosas me marcan más el paso del tiempo que los discos. Hace poco me enteré que "Achtung Baby" de U2 cumplía 20 años de su lanzamiento y seriamente pensé que esa noticia me mandaría nuevamente al analista.
Recuerdo perfectamente la mañana -20 años atrás- en que fui a comprarlo, en bicicleta, a la desquería; el mundo era otro. Recuerdo que al abrír el cd (gran novedad por aquellos tiempos) no podía creer el arte de tapa y el libro interno. Pero el verdadero sacudón fue cuando lo escuché. Escuchar "Achtung Baby" fue una revelación, un golpe al corazón, una reafirmación de que estamos en este mundo para conmover, y ese debe ser el objetivo. Algunos debemos conformarnos con conmover a un par de personas con suerte, pero hay quienes tienen la capacidad de conmover a las masas: ahí estaban los U2.
Así que los 20 años de "Achtung Baby" me movieron tanto como la escucha del disco por primera vez. ¿Qué pasó todos estos años?, ¿donde se fue el tiempo?, ¿qué hemos hecho? Algunas pistas siguen estando en "One" o en "Until the end of the wordl".
En estos días se lanza una edición especial remasterizado del disco, con lados b y bandas que hacen covers de las 12 canciones, incluyendo a Depeche Mode haciendo una versión que retiene la energía original de "So Cuel" , a The Killers con la mágica "Ultraviolet (Light My Way)",  además de NIN, Patti Smith, Garbage y varios más. 

jueves 20 de octubre de 2011

Iván Noble - La parte de los ángeles


A Iván Noble lo sigo desde "Perros, perros y perros". Ese disco acompañó una de las vacaciones más salvajes que he tenido. Mediado de los años 90, misma época del "Say no more" de García. Dos discos opuestos pero para mi complementarios por aquellos años. Dos tendencias. Desde allí en adelante seguí a Iván Noble disco a disco. Su evolución es notable.
"La parte de los ángeles", su cd de 2011, tiene otras aspiraciones, muy distintas a las que tenía con los Caballeros. Y eso es obvio: todo crecemos, pero no todos mejoramos. Ahora lo de Noble ya no es rock de barrio deshilachado; ya no hay gritos. Están las mismas buenas canciones con distinta ropa. Canciones pulcras, bien tocadas y arregladas. Un banda que rockea con más sutilezas que poder. Estamos sin duda ante el disco de uno de los mejores letristas que supimos conseguir. Su forma de cantar evolucionó tanto como su poesía -menos desmesurada, más tranquila y relajada- con un mismo hilo conductor: el  derrotero personal hermoseado, el propio camino del artista plasmado en frases; ironía, amores y esas metáforas tan Noble. Estas letras le ganan por goleada a la mayoría de las canciones que dan vueltas por estos días.

martes 11 de octubre de 2011

Medianoche en París


Al principio: silencio. 
Luego: música -esa música que atrapa y que sólo aparece en los films de Woody Allen-
Y finalmente: las imágenes de París. Poesía absoluta. 

El comienzo de la última película de Woody Allen "Midnight in Paris" es demoledor. El exquisito montaje que muestra a París se sucede al ritmo de Sidney Bechet acompañado en clarinete por Claude Luter interpretando "Si Tu Vois Ma Mére". Desde el comienzo Allen ya impone el clima de la película, ya pone todo en perspectiva. Y para el espectador, ver París bajo la lluvia o al atardecer con Sidney Bechet sonando de fondo es esperanzador y de una belleza inconmensurable. En 3 minutos uno siente que toda la película ya valió la pena.

"Midnight in Paris" es una comedia romántica basada en una historia simple, de apariencias sencilla: un escritor añora el París de los años 20 y mágicamente, luego que las campanas marquen la medianoche de París, la ciudad se transforma y el escritor se sumerge en los años 20. Allí se encuentra con F. Scott Fitzgerald, Zelda, Cole Porter, Ernest Hemingway, Pablo Picasso, Salvador Dalí, Luis Buñuel y otros artistas y musas que inspiraron aquellos años. Pero claro, detrás de la  simpleza aparece la complejidad, y el viaje en el tiempo sirve, entre otras cosas, como escapatoria de una realidad asfixiante. Volver atrás para tomar impulso y pisotear el presente; barajar y dar de nuevo. El atrás como un cimiento donde apoyarse y afirmarse para mantenerse a flote.