lunes 18 de julio de 2011

Adolfo Bioy Casares - Dormir al sol


El placer de leer a Bioy Casares es casi incomparable. Su manejo de la historia, el misterio que asoma detrás de la trama y las ironías de un humor sin igual, marcan varias de sus novelas.

'Dormir al sol' no es la excepción. La contratapa adelanta:
Lucho Bordenave es un relojero de barrio. Casado con Diana, mujer hermosa y tiránica, lleva una vida apacible en Villa Urquiza. Repentinamente -y sin causas demasiado precisas- su señora es internada en el Instituto Frenopático. Una red de postergaciones envuelve de pronto al protagonista: la intrusión de su cuñada, los sinuosos razonamientos del director del instituto, la vigilancia periódica de un pasador de quiniela... Bordenave está ansioso por recuperar a su mujer, sin embargo cuando los médicos se la devuelven le parece que es una impostora. La llegada de una perra sugestivamente llamada Diana lo arrastra por un alucinante tráfico de almas y cuerpos, hasta que él también sufre una mutación decisiva.

Algo extraño sucede en el Frenopático; un halo de misterio rodea esa construcción. En 'Dormir al sol' -al igual que en 'Diario de la Guerra del cerdo'- Bioy mantiene el misterio hasta el final. Casi toda la novela es un cartapacio escrito por alguien que tiene algo muy importante que contar. Ese alguien es Lucho Bordenave.
Entre tanto, una serie de inesperados acontecimientos suceden. Y eso es otro punto fuerte de la novela. En un momento no sabemos que nos va a presentar Bioy en la próxima página. Algunos hechos que van sucediendo:

sábado 9 de julio de 2011

Facundo Cabral (1937-2011)

Cada vez que lo veía, me recordaba a Leonard Cohen; varias cosas en común habrán tenido -además del don de la palabra-. Nunca buscaba sus pensamientos, ellos generalmente me encontraban, me envolvían y me cambiaban el presente. Uno se sentía un poco más sabio al escucharlo.
Fue un trotamundo, un millonario en el mundo de las ideas y al ponerlas en práctica; un orador genial, un poeta, un MAESTRO.
Hoy lo han matado. Un poco de este mundo en el que vivimos, muere con él.
Facundo Cabral. Carpe diem, querido amigo.

" La vida es hambre o festín. Tú eliges." Facundo Cabral