martes 31 de mayo de 2011

Un viaje directo al matadero

Manejo por la ruta desierta casi al atardecer. Voy solo. A mi derecha hay un cartel viejo, casi en ruinas, fantasmal: MATADERO. Acelero y el pensamiento se va, sale del auto y del camino, se cuela entre los libros de mi biblioteca que están lejos de aquí, en el altillo, y elije un libro casi obvio: Matadero Cinco de Vonnegut. Directo deja-vu me lleva al lugar donde comencé a leerlo: Córdoba, piso 7, teléfonos que suenan, ascensores que vienen y  van, la ciudad ruge debajo y se ilumina lentamente, el ambiente adentro está pesado. Hay una parte del libro que aparece casi textual por la increíble naturaleza de la mente. La mente viaja en el tiempo con los pies en el presente; yo no me muevo y ella va:
Durante años había supuesto que no tenía secretos para sí mismo, y ahora se encontraba ante la evidencia que tenía un gran secreto escondido en alguna parte de su interior. Y ni tan siquiera podía imaginar de que se trataba.
Me relajo y miro la ruta. La ciudad agazapada, dispuesta a matar y morir, como siempre.
Prendo la radio. El locutor me habla a mi entremezclado entre un molesto ruido blanco:

"...y así estamos todos Diego, manejando sin rumbo, recordando en random, vagando por estos lugares, siempre buscando, nunca dispuestos a claudicar aunque muriéndonos de ganas por alguna vez encontrar algo...o por lo menos saber de que se trata lo que estamos buscando..."

viernes 20 de mayo de 2011

La Vida Fácil - Richard Price

Nueva York en estado salvaje donde la vida de algunas personas vale poco o directamente nada. 'La Vida Fácil' de Richard Price -conocido además por ser el guionista de la serie de HBO The Wire- es un libro entretenido, de lectura rápida -aunque tenga más de 500 páginas- porque la historia va sucediendo de manera fluida y porque además el libro está repleto de diálogos, diálogos bien escritos, muy atinados, que logran que el lector se meta aún más en los personajes que aparecen y desaparecen por el Lower East Side.
'La Vida Fácil' encaja dentro del género policial perfectamente, aunque es una novela policial un tanto atípica:

Una noche, Eric Cash, encargado de un restaurante del Lower East Side y escritor en ciernes, y su nuevo barman, Ike Marcus, acompañan a un amigo a su casa después de una noche de copas. De repente se oye un tiro, y Ike cae muerto en medio de la calle.

Ese es el comiendo, lo que desata la furia. Y es un policial atípico porque casi desde el principio se conoce (primero se intuye, luego la intuición pasa a ser certeza) quien es el asesino, quien fue la persona que apretó el gatillo para matar a Ike Markus. Entonces, develado eso ¿qué queda de la trama y del género? La respuesta surge con simpleza luego de leer el libro:
Primero: sólo los lectores sabemos quién fue el o los asesinos; no lo saben los policías encargados de la investigación. Y si bien eso en una novela policial quita el encanto de que cada lector pueda tejer sus propias hipótesis respecto al asesinato, también le saca al lector un importante peso de encima, ya que éste puede ver todo desde otra posición, un tanto más alejada y menos comprometida. Es interesante ver como la policía teje y desteje hipótesis y va intentando deshacer la madeja para encontrar la punta del ovillo en este homicidio.
Segundo: toma un papel protagónico el real objetivo de 'La Vida Fácil', que es contar como un disparo en
el medio de una gran ciudad, afecta y cambia la vida de las personas involucradas en el hecho. Un disparo que dispara miles de situaciones, actuaciones y sensaciones; casi como un "efecto mariposa".

viernes 13 de mayo de 2011

Pesadilla(s)

El sueño, creo, sucedió anoche:

Despierto, un lugar habitual al atardecer,
no debería haberme quedado dormido -pienso-.
La luz está cortada y la claridad se escapa
por todos los rincones.
Estoy sentado frente a un escritorio,
al levantar la vista
veo a una extraña mujer que se pasea
por los pasillos en penumbras.
Luego mi intento por alcanzar el interruptor de la luz
y despejar la oscuridad;
pero es imposible dominar el cuerpo,
imposible dominar mi brazo.
El pánico acecha
como un ruido tenue que va en aumento;
la sensación de desconcierto;
el hecho de haberme quedado dormido...
...mi mirada se desparrama vertiginosa
y no encuentra respuestas.
Me agitado.

Abro los ojos: apenas las 2 de la mañana.
Me doy cuenta de la pesadilla
y bajo de la cama hacia el pasillo.
Tampoco hay luz en casa
llueve torrencialmente afuera.
Algunas cosas no deberían estar donde están,
una silla, una mesa, el reloj de pared,
incluso vario libros.
Me resigno a seguir soñando
y me meto aún más en la oscuridad.

Abro los ojos: apenas las 2 de la mañana...
...ya no creo en nada.

miércoles 4 de mayo de 2011

Una lupa sobre Abbey Road

"Abbey Road" fue el último disco que grabaron The Beatles -aunque el último en aparecer haya sido "Let It Be" en 1970-. "Abbey Road" se comenzó a grabar en abril de 1969, justo después de terminar las sesiones de "Let it be" y se editó finalmente el 26 de septiembre de 1969.
Por estos días las Snap Galleries de Londres -especializadas en fotografía musical-, exponen: "Beatles and Bystanders: the Unknowns at Abbey Road" (algo así como "Beatles y transeúntes: los desconocidos de Abbey Road"). La exposición es un viaje al interior de la tapa de aquel disco (tapa mágica y misteriosa) que intenta mostrar como con lupa todos los detalles, hasta los más pequeños, que habitan en esa fotografía y en las cinco restantes tomadas por Iain MacMillan aquel día.
Aquí debajo, la tapa. Si hacés click en SEGUIR LEYENDO (debajo), la exhibición de las fotos con la explicación de cada parte.
Para ver...

Más allá de "Abbey Road" ser un disco increíble que contiene algunas de las mejores canciones Beatles, es un disco que siempre estuvo envuelto en un aura de misterio. Lo circundó una época muy especial: el mundo le decía adiós a los 60, década lisérgica en que el hombre llegaba a la luna, el rock and roll se instalaba como un movimiento importante dentro de la juventud de gran parte del planeta, un plantea que vivía al borde de una guerra inminente. En esa década mataban a J.F.K. y a Ernesto Guevara, se realizaba Woodstock, Cortázar editaba "Rayuela", Sábato "Sobre Héroes y Tumbas" y una balsa naufragaba por Buenos Aires entre muchas otras cosas. Mientras los Beatles veían como la vida de ese grupo que tanto les había y había dado llegaba al final sumidos en...