jueves 26 de agosto de 2010

Nos tenemos que ir...

Los días caen a cuentagotas, como siempre quisimos que cayeran, pero justo ahora hay apuro. Justo ahora tengo vértigo en las venas. El apuro nos mueve, nos despierta, nos marca y remarca la rutina que trae lo lento: el grifo de la canilla con pérdidas infinitas, las noches todas iguales que pronto añoraremos y ahora nos parecen pueriles, esos sonidos lejanos de balcón a balcón, los mismos programas, las mismas puertas que se abren y cierran, la sensación de absurda estabilidad en un mundo que gira y gira en el vacío; un vacío que nos gana poco a poco la batalla...

Dejamos la ciudad, la urbanidad, este lugar que nos abraza. Todos dejamos la ciudad. Nos la llevamos a cuesta porque nunca podremos olvidarla. El aire será distinto, las miradas otras, las cruces, los fantasmas, el amor, las muertes que dejamos. El cielo y sus nubes se verán también distintos. Todo cambia. Hasta la velocidad que tienen las cosas que nos rodean.
Dejamos la ciudad.
Nada es para siempre.
Que no suene a despedida, pero nos tenemos que ir...

sábado 21 de agosto de 2010

Juan José Saer - Nadie nada nunca


Hace unas semanas terminé de leer 'Nadie nada nunca' y aún siento el sacudón en el cuerpo.

En este libro la historia es interesante "...en un rincón del río, unos hombres asocian imágenes y recuerdos, entre un atardecer sofocante y una mañana que no llega. La rememoración y la premonición de un crimen propician los rituales cotidianos, cuya repetición esconde la violencia y el horror. Un asesino de caballos asola desde hace meses la región..." pero la forma en que Saer concibió contar esa historia es superadora. Diferentes estilos dentro de un mismo relato, varios puntos de vista de una misma situación. Es impactante el comienzo; como en dos "capítulos" pasa de la tercera a la primera persona en la contemplación de un mismo hecho. También impacta el momento en que perfectamente describe el instante del sueño: la realidad con la ensoñación, el mismo sueño y los pasajes de vigilia. Ahondar en la profundidad de los hechos y de las situaciones más que en la expansión de la historia-que no es para nada acotada pero que se circunscribe a una realidad temporal y particular- le da al libro aún mayor grandeza.

martes 10 de agosto de 2010

Lucas Martí - Segundo y último acto de noción

"Segundo y último acto de noción" de Lucas Martí es un disco imperecedero, de músicas oníricas, paisajes intensos, guitarras trémulas y arreglos (ARREGLOS) sutiles. Navega por las aguas donde el rock no transita porque son zonas de una belleza hostil, donde el arte incomoda mientras conmueve, donde las canciones educan al oyente con lenta contundencia sin adaptarse a las formas establecidas sino moldeando a las personas de la forma que el artista lo prefiere.
En "Segundo y último acto de noción" está este tema -Lucas aquí lo toca en un video casero-. El artista mostrando que las canciones -las bellas canciones- son obras que despojadas de cualquier parafernalia sonora atrapan a las musas, movilizan los cuerpos, se disuelven en el aire mientras te contaminan la sangre.
(para mi) La mejor canción del disco -difícil decir esto con un disco plagado de grandes canciones-. Si no lo tenés, podés encontrar data de donde comprar el disco acá.
Para dejarse llevar: