'Este disco no contiene ni Samplers ni Secuencias Programadas' se lee en el librito interno del cd; hay una banda de fondo que grabó todo el disco con instrumentos fabricados antes de 1985 con el objetivo de lograr un verdadero sonido sintético interpretado en tiempo real y no secuenciado por una PC. Por eso hay algo de vintage en el sonido y en las canciones, pero también hay aires refrescantes de un pop alternativo distinto y elegante que inspira y va entretejiendo una nueva línea dentro del rock nacional.
Cada disco de Lucas Martí es un universo particular y provisorio pero que no tiene fecha de vencimiento. Se puede consumir a gusto y placer y cada escucha activará nuevas lecturas e interpretaciones así como disparará sonidos que aparentemente no habían estado ahí antes.
'Pon en práctica tu ley' abre con la canción que da título al álbum. Un pop mid-tempo energético, ochentoso y cadencioso. Continúa con 'Ingles', una canción pegadiza, un tanto rebuscada y retorcida. Guitarras y sintetizadores en medio de un estribillo circular y una letra que juega irónicamente con distintos idiomas y palabras. 'Propagandas' es minimalista; suena bien (muy bien) el violín de Federico Terranova; sutil, fino y sensual -igual que la canción-. 'No dejes de cantarle al amor' es lo más parecido a una canción pop pero indie, sencilla y entradora -sin que ello suene despectivo, todo lo contrario- de bajo soberbio, ritmo up-beat, efectos sintetizados y batería electrónica delicada.


