Cambalache
viernes 13 de marzo de 2009
Leo: Alfaguara edita el nuevo libro de John Berger 'Un hombre afortunado' y pienso: John Berger y también el título de su nuevo libro, hombre afortunado. Una buena noticia.
Luego reacciono y salta hacia mi interior una frase de un gran pensador, de un provocador llamado George Steiner -ya habrá tiempo de escribir en este blog sobre uno de los tantos hombres valiosos que tiene este planeta-. La frase la leí en inglés en alguna entrevista, no recuerdo bien. Lo que importa es lo que significa. Steiner decía algo así:
Un hombre que siempre especula es un hombre triste.
Y también decía que pensar separa al hombre de los demás, de los otros. Pero solo a través del pensamiento él se da cuenta que no está solo en el mundo.
Vaya paradoja, al final somos afortunados pero tristes.
Alrededor de las 5 de la mañana -más tarde o más temprano, según de que lado del monitor estés- me siento frente a mi PC. Abro el navegador y enseguida leo una nota de Carlos Fuentes y pienso que habría que empapelar los barrios, hacer folletos y repartirlos en el transporte público y en las escuelas, convidar la idea a los manifestantes que dentro de unas horas se agolparán en las calles de cualquier ciudad, llamar por teléfono a funcionarios y presidentes (o presidentas) y gritarles bien fuerte al oído: ¡LEAN! (todos de él)
Carlos Fuentes dijo:
"La única constante permanente en la evolución (de México) es la cultura, por lo que debe utilizarse contra los crímenes y el narcotráfico que tratan de detener al país" Lo bajo a Argentina, lo subo a Brasil y a toda América, lo reparto al mundo.
Gracias Carlos, muchas gracias por aclarar por un rato las oscuras ideas.
Por último tomo el libro que sigue dando vueltas por mi vida desde principio de año. Sufrí determinado trauma con ese libro: leyendo llegué ensimismado a la página 358, ansioso por 'lo que vendrá' y me topo con un salvaje precipicio de 25 páginas que faltan. El problema está subsanado ya pero el libro quedó amputado, al libro le falta algo. Quizá por eso lo sigo llevando por las calles de Córdoba en mi bolso a todas partes, para completarlo. Un poco después del gran salto de páginas leo el corolario de un escrito: Sobre el crepúsculo se dibuja el rostro de la millonaria y el vagabundo y luego las estrellas y luego el infinito. Un poquito siniestro ¿no? Un poquito sublime y un poquito siniestro. Como en todo amor loco ¿no? Si al infinito uno añade más infinito, el resultado es infinito. Si uno junta lo sublime con lo siniestro, el resultado es siniestro ¿No?
Roberto Bolaño, Los Detectives Salvajes.
Y comienzo a especular sobre cada cosa -lo que me hace y nos hace un poco más tristes-, mientras otro fin de semana de marzo está por pasarme por arriba para no volver.
Pienso: "Igual que en la vidriera irrespetuosa de los cambalaches se ha mezclao la vida" Definitivamente siniestro.
Quien dijo afortunado que levante la mano.
¡Bang! Estás liquidado.
.jpg)























1 COMENTARIO/S:
liquidada!
Publicar un comentario en la entrada