Parte 15: El final
viernes 6 de febrero de 2009
Micro-Novela: 'De erecciones y fantasmas'
Cuando uno piensa que el destino está escrito, cuando suponemos que todo lo que nos pasa es gracias a la providencia la cual no sabemos de donde viene, en que lugar encontrarla o como conquistarla...justo en el momento en que nos creemos títeres de vaya uno a saber que titiritero, aparece una señal vital y salvadora. Yo estaba listo para volver a la pensión de Doña Pola, escuchar los gritos y golpes de Julián y jurar venganza; estaba listo para matarme, para colgarme en aquel baño mugroso de pensión barata. Casi me sentía un fantasma. Pero luego sentí ese olor a mota penetrar el espacio y me dije: "Carajo, yo también puedo ser salvado por él..."
Me alejé lo más posible de aquel lugar -de la pensión, de La Cumbre, de sus cercanías-. Nunca más volveré. Me están buscando por haber matado a Vilma supongo, aunque no lo sé con certeza ni me importa.
Pero yo estoy fuera de aquí, sin rastros del Hotel 'Almas Generosas', sin rastros del fantasma de Vilma ni de sus infidelidades.
Un pequeño detalle al margen: decidí no matarme y ganar mi batalla. El porque para mí es simple: conquisté el corazón del destino con una salvaje e interminable erección, un par de porros en el bolsillo y mucha paciencia. Eso sí, nunca me olvido de aquella frase y por eso cada noche pongo doble llave a la puerta: "¡Están aquí! ¡Están en medio de nosotros!".
Pero yo estoy fuera.
- FIN -
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