A veces a él también le pasan cosas prodigiosas
miércoles 6 de agosto de 2008
El escritor hizo una cura de sueño; durmió 2 días con sus 2 noches. Cuando despertó ella ya no estaba, ni viva ni muerta; ¿existía?, ¿existió?. Por el nivel de soledad que experimentaba todo pudo haber sido un sueño. Pudo ser la cocaína, la abstinencia a la cocaína que hace que todo parezca suceder muchas veces en una realidad paralela que nunca termina de completarse, que siempre está naciendo.
El escritor se lava la cara, busca un cuaderno, una lapicera y sale a la calle. "La calle siempre está afuera pase lo que pase", piensa. Pero hoy está nublado, todo parece en blanco y negro y tiene la sensación de que algo debería estar por llegar, no sabe muy bien que pero se siente incompleto, su mirada nunca acaba de cerrarse en las cosas...falta algo. "El tiempo es una droga. La abstinencia es como la espera" escribe no tan seguro de su suerte un mediodía en un McDonald's frente a la plaza Colón. Sigue escribiendo: "Lo que tiene que llegar nunca llega, el frío invade a todos como una peste. Pero puedo escribir unas líneas para ese que está ahí y cree narrar mi vida, o para vos que lees lo que él escribe que no es otra cosa que mi propia historia. Lo que quiero escribir y decir es que algún día voy a encontrarlos y los trataré como al payaso de mis sueños, como a mi peor pesadilla...".
No me asusta. Espero que a vos tampoco amigo lector. El escritor nunca podrá encontrarnos, creo.
Pero algo está ocurriendo justo ahora, algo que lo hace sentirse más vivo. Ella entra y se sienta en su mesa. Rápidamente el escritor deja de escribir, cierra el cuaderno y la mira, la examina en silencio. Pasan unos minutos en que ninguno habla hasta que ella rompe el hielo: "¿Te parece vernos de nuevo esta noche?". "¿Por que no?" dice él. Ella puede ser la amante del payaso de sus sueños, o quizá el mismo payaso, quien sabe.
Pero su mirada por ahora lo calma, lo domina, lo completa y lo hace feliz por un pequeño momento que es todo lo que él tiene, que es todo lo que tenemos.
Después recuerda lo que acababa de escribir y vuelve a pensar en payasos, en encontrarme y en encontrarte también a vos que lees lo que escribo sobre él.
Toman un café, comienza la tarde.
No tengas miedo.
El escritor se lava la cara, busca un cuaderno, una lapicera y sale a la calle. "La calle siempre está afuera pase lo que pase", piensa. Pero hoy está nublado, todo parece en blanco y negro y tiene la sensación de que algo debería estar por llegar, no sabe muy bien que pero se siente incompleto, su mirada nunca acaba de cerrarse en las cosas...falta algo. "El tiempo es una droga. La abstinencia es como la espera" escribe no tan seguro de su suerte un mediodía en un McDonald's frente a la plaza Colón. Sigue escribiendo: "Lo que tiene que llegar nunca llega, el frío invade a todos como una peste. Pero puedo escribir unas líneas para ese que está ahí y cree narrar mi vida, o para vos que lees lo que él escribe que no es otra cosa que mi propia historia. Lo que quiero escribir y decir es que algún día voy a encontrarlos y los trataré como al payaso de mis sueños, como a mi peor pesadilla...".
No me asusta. Espero que a vos tampoco amigo lector. El escritor nunca podrá encontrarnos, creo.
Pero algo está ocurriendo justo ahora, algo que lo hace sentirse más vivo. Ella entra y se sienta en su mesa. Rápidamente el escritor deja de escribir, cierra el cuaderno y la mira, la examina en silencio. Pasan unos minutos en que ninguno habla hasta que ella rompe el hielo: "¿Te parece vernos de nuevo esta noche?". "¿Por que no?" dice él. Ella puede ser la amante del payaso de sus sueños, o quizá el mismo payaso, quien sabe.
Pero su mirada por ahora lo calma, lo domina, lo completa y lo hace feliz por un pequeño momento que es todo lo que él tiene, que es todo lo que tenemos.
Después recuerda lo que acababa de escribir y vuelve a pensar en payasos, en encontrarme y en encontrarte también a vos que lees lo que escribo sobre él.
Toman un café, comienza la tarde.
No tengas miedo.
.jpg)























2 COMENTARIO/S:
¿Es Córdoba un chinchero ardiente en el que no ocurren sino bocetos inacabados de una realidad lejana que pretendemos imitar? ¿No somos más que una multitud por azar aglomerada , sometida a formas frágiles e imperfectas?
FETCH! www.cordobafetch.blogspot.com
El escritor escribe para clarificarse.
No nos encontrara jamas, o ya nos encontró porque somos cada uno de nosotros, que buscamos respuestas en letras ajenas.
Publicar un comentario en la entrada