Goldfrapp - Seventh Tree
martes 3 de junio de 2008
Si conoces a Goldfrapp por sus discos anteriores –mucho glam rock, dance, sintetizadores y electrónica-, da vuelta de página y preparate para algo, cuanto menos, distinto. Distinto significa: misma intensidad, sonidos evocativos pero algo más despojados, menos bombásticos. Si ‘Seventh Tree’ es lo primero que vas a escuchar de la banda: bienvenido a uno de los discos del año y quizá, a la obra más acabada de Goldfrapp a la fecha.Lo primero que transmite ‘Seventh Tree’ es calma, armonía. Es cierto, es una calma un tanto perversa, peligrosa, pero calma al fin. La guitarra acústica de fondo en ‘Clowns’ te relaja, y ese mantra de “Only clowns would play with those balloons” (Solamente payasos jugarían con esos globos) eleva todo a otro nivel. Hay cuerdas al final que terminan de dibujar la canción. En “Little Bird” extraños sonidos van creciendo de fondo mientras la voz de Alison Goldfrapp canta sobre una melodía Beatle. A los 2’40’’ aparece una batería que descongestiona todo. “Join our group and you will find harmony and peace of mind…” (Unete a nuestro grupo y encontrarás armonía y paz en al mente…); así arranca ‘Happiness’ -ver video-. Algunos teclados se enchufan, comienzan los primeros chispazos sutiles de electrónica que introducen con buen ritmo a la verdadera felicidad. En ‘Road to somewhere’ un sonido metálico sampleado (¿un arpa?) le da el toque de elegancia justo a la canción. ‘Eat Yourself’ demuestra la capacidad vocal de Alison en un tema lento, construido segundo a segundo con sonidos foráneos que van acoplándose de a poco, para no perturbar. ‘Some people’ tranquilamente podría ser la canción pop perfecta construida en base a un piano, unas cuerdas y una buena letra. ‘A&E’ -ver video- es quizá la mejor canción del disco, la que sintetiza todos los estilos que incorpora Goldfrapp en ‘Seventh Tree’. Sublime, para escuchar y escuchar en esos sábados brillantes y tristes donde el dolor comienza a desaparecer, como sugiere la letra. ‘Cologne Cerrone Houdini’ es puro misterio y encanto con unos bajos bien al frente. ‘Caravan girl’ levanta el tempo y sube de nuevo el volumen. ¿Glam rock?; cerca, pero no tan ampuloso. Este disco no debería terminar con ‘Monster love’. Una melodía y una canción de amor bien electrónica que dan ganas de mucho más. “Here is when we star and where we end …” (Aquí es donde comenzamos y donde terminamos…). De lo más inspirado de Goldfrapp para culminar una pequeña obra de arte de apenas 40 minutos. Es probable que lo que uno siente cuando escucha ‘Seventh Tree’ esté resumido en unos versos de ‘Monster love’: “The pavement smell just after rain / The sun leaps out, it's clear again / I told you how I felt the earth could move…” (El pavimento huele como a después de llover / el sol sale afuera, está claro de nuevo / Te dije como sentía que la tierra podría moverse…).
La tierra y las emociones en movimiento con un disco perfecto, de esos que pueden acompañarte durante todo el invierno y que uno quiere volver y volver a escuchar, que no cansan, que se renuevan cada vez. Goldfrapp cambió algunas fichas en ‘Seventh Tree’. hizo los movimientos correctos y construyó un clásico.
JaqueMate.
La tierra y las emociones en movimiento con un disco perfecto, de esos que pueden acompañarte durante todo el invierno y que uno quiere volver y volver a escuchar, que no cansan, que se renuevan cada vez. Goldfrapp cambió algunas fichas en ‘Seventh Tree’. hizo los movimientos correctos y construyó un clásico.
JaqueMate.
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