Un hotel de mañana en verano
en silenciouna sombra suicida
con piel enfermadesteñida
¿no habrá ninguna igual?no, no habrá ninguna
ninguna nubeninguna estaca
ni estos daños dañinossólo una sombra
solitariagrasienta
que fuma cual vampiroy despinta una vereda
en una calle aún de tierrajusto en el medio de las Sierras de Córdoba
el cielo se llenó de nubes
y aquella sombraque planeaba un crimen
o una fuga o alguna orgíaahora está recostada
periférica putrefactaen una cama deshecha esperando la noche
sin siesta ni tarde ni crepúsculohabitación 302
final del pasillo a la derechaya no tiene mundo ni ilusión ni después
boca arriba y en silencio mortalmirada fija labios secos respiración inquieta
justo en el medio-casi al final del pasillo a la derecha-
de las Sierras de Córdoba.


































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